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Internacional/Mundo - 7 días ago

El Gobierno de Italia, al borde del divorcio

La Liga y el Movimiento 5 Estrellas acumulan serias discrepancias en inmigración e infraestructuras, entre otros aspectos

El voto a favor o no de los indignados para que la justicia procese a Salvini puede ser el detonante definitivo para la ruptura

No es un matrimonio mal avenido, sino obligado, por lo que día sí dia no las rencillas salen a flote. Una vez es el enganche del tren de alta velocidad (TAV) de Italia con las líneas de Europa; otra es la huida hacia adelante de los indignados que se entrevistan con los chalecos amarillos de Francia pasando del Gobierno de París; en estos días, el voto a favor o en contra de procesar a Matteo Salvini, vicepresidente y líder de la Liga por haber “secuestrado” a inmigrantes salvados por una nave militar italiana.

La Liga y los antagonistas del Movimiento 5 Estrellas (M5S), que componen el Gobierno antisistema de Roma, aparentan estar con frecuencia al borde del divorcio, pero no se deciden. Aunque tarde o temprano, más temprano que tarde formalizarán la ruptura. Los analistas italianos escriben, en el Corriere della Sera, La Stampa y La Repubblica, que será en un momento cercano de las elecciones europeas de mayo, cuando un año después de la espectacular victoria en las generales del 2018, las cifras digan si el peso electoral de los dos partidos se ha invertido. Algo que con toda probabilidad sucederá.

En el 2018, los indignados obtuvieron el 32,7% y la Liga, el 17,4%. En vistas de las europeas de esta primavera, un sondeo de Agora-Rai sitúa a la Liga a un 31,4% y al M5S bajando hasta el 27,9%. El instituto Cattaneo, que analiza los flujos electorales, estima que un millón y medio de votantes de los indignados en el 2018 procedían de la izquierda así como de un parte de la población que suele abstenerse. Pero ahora, un año después, casi un millón de ellos se ha arrepentido de su voto, según Cattaneo

Metamorfosis

A esto se añade lo que algunos sociólogos han llamado “la metamórfosis del M5S” y otros, “psicodrama del partido”. Desde que gobierna, una parte del movimiento fundado por el cómico Beppe Grillo se ha integrado en el sistema, colocando en segundo término las políticas “contra la casta” que les valieron la victoria del 2018. La otra parte sigue en sus trece, queriendo que los inmigrantes sean acogidos, que Salvini sea procesado, que el número de los diputados se recorte, que todos los parlamentarios –algunos no lo hacen– asuman el compromiso de entregar 2.000 euros de su sueldo mensual de cerca de 15.000 euros para el fondo común con el que se financian microcréditos a favor de los ciudadanos. En estos días y con este capital acaban de entregar dos millones de euros a Protección Civil.

Las dos cuestiones más acuciantes del momento son el posible, aunque improbable, proceso judicial a Salvini y los 57 kilómetros subterráneos de tren de alta velocidad que deberían unir Turín con la ciudad francesa de Lión. Dicho trayecto forma parte del recorrido de la línea que, una vez completada, debería unir Algeciras y Lisboa con Kiev (Ucrania). En su parte central debe transcurrir sí o sí por encima o por debajo de los Alpes, lo que significa a través de Italia o prescindiendo de ella.

Salvini, secretario de la Liga que otrora se llamaba del Norte, ha asumido los intereses de los sectores industriales de todas las provincias del norte peninsular, desde Turín hasta Venecia, directamente interesados en colocar sus mercancías en lo que se conoce como corredor Mediterráneo. La UE colabora en el túnel subterráneo con unos 26.000 millones de euros, en parte ya entregados.

Los antagonistas del M5S se oponen a la construcción de la nueva vía –ya existe un tren que une Francia con Italia–  “por vieja e inútil” y han enviado a la Comisión Europea un informe sobre la relación entre costes y beneficios recabados de la obra, sin enseñarlo antes a Salvini. “Mientras yo esté en el Gobierno, la línea del TAV no se hará nunca”, ha dicho Luigi Di Maio, también vicepresidente del Ejecutivo y líder del M5S. “Dado que en parte ya está construida, pienso que lo mejor es terminarla, cuesta más pararla que proseguir”, ha rebatido Salvini. La UE ha advertido de que “hay que terminarla a tiempo”,  subrayando que, en caso contrario, “Italia deberá restituir los fondos ya recibidos“.

Los presagios de Berlusconi

El próximo 20 de febrero se pronunciará la comisión parlamentaria que debe autorizar a la magistratura de Catania (Sicilia) para procesar a Salvini. En agosto del pasado año y siguiendo la orden de “puertos cerrados” a la inmigración, la nave militar italiana Diciotti no pudo desembarcar a 177 inmigrantes durante más de una semana.  El sumario pasó finalmente a Catania (Sicilia) que pidió al Parlamento autorización para procesar al ministro, como exige la Constitución. “Pediré que supriman la inmunidad y me procesen”, dijo entonces el dirigente. Llegado el momento, sus abogados le han aconsejado que siga el procedimiento constitucional.

Los miembros del M5S en la comisión que debe autorizar el procesamiento están divididos, como sus parlamentarios. “Hallaremos una solución”, dijo Salvini. “Estamos en contra de privilegios para los políticos, pero este es un caso específico”, matizó Di Maio. “Fue una decisión de todo el Gobierno”, añadió el primer ministro, Paolo Conte, proporcionando una mejor defensa a Salvini. “Salvini abandonará a los indignados, volverá con nosotros y resucitaremos el centro derecha”. Palabra de Silvio Berlusconi.

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